Hablemos de “Queer as Folk”. La serie que comenzó a emitir Cuatro en la madrugada del viernes, es sin duda un alegato a favor del amor y del sexo homosexual.
La serie nos muestra escenas bastante explicitas de relaciones gays y usa un lenguaje sin tapujos ni eufemismos ñoños; al pan pan y al vino vino.
Pero eh ahí cuando surge la duda: los que vemos y pretendemos seguir viendo “queer as folk”, seremos tachados por la sociedad, aún muy homófoba, de gays?
Porque evidentemente, no es lo mismo decir que uno es fiel seguidor de una serie al uso, de humor preferentemente, que decir que no se pierde las aventuras erótico-sexuales de unos hombres con otros hombres; no, no es lo mismo, pero debiera serlo, porque si vemos sin problema alguno las infidelidades y promiscuidades de hombres y mujeres heterosexuales - “Sexo en Nueva York”, como ejemplo actualísimo – porque no ver esas mismas infidelidades y promiscuidades del colectivo gay, ahora tan en boga? Pues eso, que no soy gay, y si lo fuera no pasaba nada, pero que me apetece seguir “queer as folk”, que no solo es sexo gay, sino buenas interpretaciones, muy creíbles si los chicos no son homosexuales, buena puesta en escena, y en suma, una serie de muy buena factura técnica y argumental.
Directa, sin complejos y con una banda sonora que hará las delicias de muchos.
Se recomienda, por lo menos a la vista de los dos primeros capítulos.
Permanezcan atentos a la pantalla.

P.D. En el canal Buzz, no perderse el programa “Sin Cities”, “los pecados de la ciudad”, en traducción más o menos literal. Interesante conocer la vida nocturna y sexual de algunas grandes ciudades del mundo.